Objetivo conseguido: suben los precios en el aceite de oliva

Pero el gran problema está por venir en la próxima cosecha

La firmeza de los grandes grupos comercializadores a no vender, la mayor respuesta de la Comisión Europea para retirar aceite de oliva del mercado en la tercera licitación y las manifestaciones de la pasada semana han servido para que los precios en origen hayan reaccionado al alza en la última semana del mes de enero. Concretamente, la categoría de aceite lampante es la que muestra una mayor firmeza, con ofertas que llegan ya a los 1,80€/kg, igual que en la categoría virgen donde ya se observa una recuperación de los precios hasta los 2,10€/kg.

Olivar de Segura

En el caso del aceite de oliva virgen extra es donde nos encontramos una mayor diversidad de oferta, que parte de los 2,20€/kg y que puede llegar hasta los 2,50€/kg, todo ello en un contexto donde esta campaña hay una gran ausencia de virgen extras auténticos.


No sabemos si el efecto subida de precios tendrá mucha continuidad en las próximas semanas, pero lo que si es una realidad es que se confirman las producciones para esta campaña, en 1.200.000 toneladas, y que el factor climatológico está acompañando de cara a la próxima recolección.

Hasta la fecha han caído del orden de 350 litros en las cuencas olivareras, los pantanos tienen bastante agua embalsada y si lloviese esta primavera del orden de 150 litros, que nadie se lleve las manos a la cabeza si alcanzamos una producción récord de la historia, impulsadas en gran medida por los cultivos intensivos.

Si a estos le unimos que podemos encontrarnos con un enlace entre campañas del orden de 650.000 toneladas, la verdad es que el problema no lo tenemos en el corto plazo, sino el próximo año.

Con este futuro tan inseguro para los precios y los productores, ahora es el momento de comenzar a reforzar la comercialización, porque si los aranceles de EE.UU siguen sobre la mesa y las salidas no logran superar las 100.000 toneladas al mes, mal panorama se nos avecina. Sólo hay que tener en cuenta que el consumidor de otros mercados exteriores no está tan influenciado por los precios como en nuestro mercado interior. A un consumidor de India, Canadá o Holanda, que no tiene cultura acerca del aceite de oliva, bajarle los precios a la botella no va a suponer un mayor consumo. Lo que si impulsará el consumo es mayor conocimiento sobre este producto.

De nuevo volvemos a incidir en que hay que trabajar más la promoción y la formación.

Publicado en Olimerca en fecha 03/02/2020